“Tenía miedo de que el lunes se fuera todo al carajo”, la amenaza de Trump , “no quiero volver atrás”, “voté con un broche en la nariz” y otras opiniones de la calle. Un triunfo violeta a pesar de las penurias cotidianas
Por Pablo Felizia
–Por fin perdieron estos kirchneristas ladrones. No se aguantaba más.
–Pero si no hay plata ni para comprar carne.
–Sí compran –me respondió el carnicero, atiende a cinco cuadras de mi casa.
–¿Lo mismo que antes?
–Lo mismo no, por unidad: dos milanesas, cuatro milanesas, como comprás vos, pero compran.
–Pero si no hay ni un mango. No veo que estemos mejor.
–Porque no le dan tiempo, ya vamos a estar mejor, vas a ver –respondió.
Su opinión pasó de largo. Pensaba: si no alcanza para pagar el alquiler; si el fin del sueldo llega mucho antes que el fin del mes; si los jubilados no pueden comprar los remedios y les pegan los miércoles; si el Garrahan, la Universidad y los discapacitados; si la corrupción quedó a la vista arriba de la mesa con Libra, con el 3% y “alta coimera”, con un candidato en Buenos Aires vinculado a un narcotraficante que encima lo tuvieron que dejar en la boleta; si en las elecciones de septiembre en Buenos Aires, a donde atiende Dios, le pasaron el trapo; si eliminaron todos los programas para las familias rurales pobres del campo, si hicieron negocios millonarios para las exportadoras con unas retenciones cero que duraron 70 horas; si en las ciudades a las que fueron en campaña, en la calle, los putearon en todos lados; si el presidente Javier Milei se hizo una fiesta con su banda de rock y le dio vergüenza ajena hasta a sus propios militantes; si endeudan al país, lo entregan en bandeja a Estados Unidos con Trump, con Bessent, a Inglaterra que nos robó las Islas Malvinas, a Israel que masacra niños en Palestina; si llevan adelante una política de indefensión nacional, de entrega de la soberanía, de destrucción de la ciencia y la tecnología, si trabajan en concreto para el cierre de las pymes y de la industria nacional; y así, una lista de desesperados atrasos, cipayas y desvergonzadas entregas. Si todo eso está presente, no pueden ganar una elección. Pero ganaron. Y en la provincia de Entre Ríos por un margen de 20 puntos, y 20 puntos es un montón.
–¿No te da cosa cuando habla de Israel de esa forma o se abraza a Netanyahu y se saca fotos?
–Sí, la verdad que sí. No tolero lo que hace Israel en Palestina. Y no me importa que mis amigos se enojen, con lo de Palestina no. ¿Pero qué querés que te diga? Los políticos son los mismos de siempre. ¿Qué podés esperar? Pero acá, ¿el peronismo qué hizo por el país?
–¿Pero viste lo que están haciendo con la soberanía, con Malvinas, con lo de Estados Unidos?
–¿Y los otros qué hicieron, no es que estaban con China? Mirá, pueden ser todos iguales, pero estos por lo menos no son kirchneristas y están ordenando la nave.
–¿Qué es ordenar la nave?
–Que no haya inflación.
En los barrios de Paraná, salvo en la zona de La Floresta donde la diferencia a favor de Fuerza Entre Ríos fue importante, en el resto de la ciudad ganó la Alianza La Libertad Avanza. También fue así en Oro Verde, en San Benito, en Colonia Avellaneda.
En la búsqueda de las opiniones de quienes votaron a la Libertad Avanza aparecen distintas posturas: antiperonismo, cierto individualismo, descreimiento de la política, pero también el “temor” –y va entre comilla porque cuesta encontrar la palabra justa, puede ser “miedo” o “preocupación”– sobre lo que podría haber ocurrido el lunes 27 si no ganaba la lista del presidente Javier Milei. La injerencia de Estados Unidos con sus dólares, con las declaraciones de Donald Trump, de Scott Bessent y una amenaza lisa y llana que se puede traducir al castellano: “Si no gana Milei, el lunes se va todo al carajo”.
Pero además, Estados Unidos puso dólares para mantener la cotización los días previos a los comicios; el lunes el precio bajó, recuperó la inversión y el Tesoro del país del norte ganó uno 280 millones de dólares más en la bicicleta financiera. Lo dijo Donald Trump en una entrevista que le realizaron periodistas mientras viajaba en un avión de Malasia a Japón, los primeros días de la semana. “Estados Unidos ha ganado mucho dinero con la elección”, sostuvo.
–En 2023, entre Massa y Milei, entre los que conozco y los que no, voté a este tarado que por lo menos no lo conocía. El primer año de su gobierno fue bueno, para el segundo mostró su faceta de insultos y maltratos. Es un pelotudo importante. Pero ahora vas a ver que va a cambiar su actitud. Me gusta la limpieza de los ñoquis –respondió un amigo. Dijo que hay cosas que no están bien como dar de baja todas las pensiones por discapacidad, que el gobierno nacional debería haber dado de baja solo a las que estaban mal otorgadas y no a todas, lo mismo en el Garrahan y la Universidad, aclaró.
–Muchos fuimos a votar con un broche en la nariz. Con los resultados no descorché champán, pero respiré aliviado para que ahora tenga las chances de hacer las cosas mejor –me explicó.
–Pero los jubilados cobran muy poco, no les alcanza, los más jóvenes necesitamos dos o tres trabajos para poder llegar.
–Sí, es cierto, pero los precios están más o menos estables y uno puede ir haciendo la misma compra que antes no podía.

De los 17 departamentos de Entre Ríos, la Alianza La Libertad Avanza ganó en 15, y perdió en solo dos. En Islas del Ibicuy y en Feliciano. En el primero, el resultado fue muy parejo: Fuerza Entre Ríos quedó arriba por 23 votos. Pero en Feliciano fue diferente: Fuerza Entre Ríos obtuvo el 54,17% de los votos, contra 37,78% de la Alianza La Libertad Avanza.
Si bien Federal también quedó pintado de violeta, las diferencias son mínimas. En el Departamento La Paz ganó el oficialismo, pero no fue así en todos los distritos electorales y la diferencia fue de 5 puntos, mucho menor que la media provincial. De hecho, en Santa Elena, en Piedras Blancas y en zonas rurales ganó el peronismo. Tiempo atrás, publicamos una nota donde dimos cuenta de la situación en la que vivían las familias rurales del centro y del norte de la provincia con programas para la producción y la comercialización que eliminó el gobierno nacional. Dijimos entonces que se percibía la “desilusión”, y hasta la “bronca”.
–Pero si los otros gobernaron 20 años, esto es lo nuevo y hay que darle una oportunidad –dijo un joven que votó a la Alianza La Libertad Avanza. Para él, el peronismo no son los derechos laborales, las vacaciones pagas, la Junta Nacional de Granos, la industria nacional, la nacionalización de los ferrocarriles. Para él son “los otros” y asoció a esos otros con la corrupción, con “los mismos de siempre” y con los que se enriquecen con la política.
–Toda la semana me estuve fijando en el dólar. Cada vez que entraba para ver cómo estaba decía: “por favor que no suba más” –me dijo un compañero de trabajo.
–Pero si vos no podés comprar dólares.
–A veces si pude comprar.
–Pero ahora no.
–Es que no quería que se fuera todo al carajo.
–¿Qué es “todo al carajo”?
–Que el dólar se vaya a la mierda y el lunes estalle el país. ¿Quién va a agarrar esta papa caliente?
Este cronista pensaba que el gobierno nacional y el provincial perdían las elecciones o las ganaban por poco. Nada más lejos de la realidad. Pero esa realidad estaba ahí, al alcance de la mano. Todas estas conversaciones son verdaderas. Ninguno de todas estos compatriotas son malas personas. No son “cabezas de termo”, no son “virgos” ni “bobos” ni “maleducados”, ninguno se disfraza de Batman para ir a votar y a más de uno le molesta la situación social y económica, y hasta incluso no le gusta nada que Estados Unidos intervenga en las decisiones de nuestro país.
–Me hace acordar a cuando lo votamos a Menem, un tiempo después nadie se animaba a decir que lo había votado. Nadie lo había votado, pero había ganado no sé por cuanto, por un montón –me comentó ese compañero de trabajo.
En mi barrio, en la despensa, la señora que atiende me dijo que estaba cansada de vender de a cinco aceitunas y de romper el paquete de papel higiénico para vender de a uno. Es que no alcanza, no hay un mango. En mi barrio ganó la Alianza La Libertad Avanza y en la calle no había un clima de festejos y alegrías.
¿Quién quiere volver hacia atrás? Quizás más de uno lo prefieren a esto que hoy nos pasa, pero tampoco lo quieren. Y entonces ¿quién agarra esta papa caliente?
Hay una sola cosa que trasciende las elecciones y los resultados, sean como estos sean, y es la lucha del pueblo por sus necesidades urgentes y por la Patria, sí, la dos y de la mano. Hay un camino, y ese camino implica ir al encuentro con los demás. “La sociedad se volvió de derecha”, “a la gente no le importa nada”, “están todos manejados por los medios de comunicación” y otras frases parecidas escuché, también, por todos lados. Las dijeron varias personas a las que también aprecio mucho.
Sabemos que aquello que avanza no es la libertad, sino el hambre y la entrega de nuestra soberanía. Lo denunciamos en este medio con todos los elementos que hemos podido recoger desde el comienzo. Habrá luchas por las necesidades urgentes y la defensa de la soberanía, porque el 2027 queda muy lejos.
Llegarán análisis a lo largo de estos días más profundos y certeros. Sea como sea, sin miedos ni resignaciones habrá que encontrar la forma de ir al encuentro con los demás, en un camino que nos permita mirar hacia adelante, en un camino que una a quienes amamos a la Patria y amamos al pueblo por sobre todas las cosas.
Seguí leyendo
Suscribite para acceder a todo el contenido exclusivo de El Telégrafo de Entre Ríos. Con un pequeño aporte mensual nos ayudas a generar contenido de calidad.

